Ecuaciones de Maxwell
Llegamos al penúltimo escalón de la serie. En el post de cálculo multivariable construiste el operador ∇ y sus tres caras —gradiente, divergencia y rotacional— y verificaste a mano los teoremas que conectan lo que pasa en el borde con lo que pasa dentro. Aquí esos operadores dejan de ser un ejercicio: aplicados a dos campos, el eléctrico y el magnético , son las cuatro ecuaciones de Maxwell, todo el electromagnetismo en cuatro renglones. Y al discretizarlas en el tiempo —con la misma diferencia finita de tu primer post— sale, casi de regalo, el motor del simulador de antenas. Como apoyo tienes Física III y Magnetostática, donde estas leyes aparecen una por una.
La idea unificadora del post. Cada ley de Maxwell tiene tres caras que dicen lo mismo: la integral (la que mediste en el laboratorio de física, con flujos y circulaciones), la diferencial (la de los operadores ∇ que acabas de manipular) y la discretizada (la que corre paso a paso en la GPU del simulador). Arriba está la ley de Faraday en sus tres caras; abajo haremos lo mismo con las cuatro. La antena no es magia: es la tercera columna.
Los actores: campos y fuentes
Antes de leer las leyes conviene tener claros sus personajes. Dos son campos —una flecha en cada punto del espacio— y ya los conoces: el eléctrico y el magnético . Los que suelen verse extraños son las fuentes (quién crea esos campos) y un par de gemelos que aparecen al meter materia.
Fuentes: ρ y J
es la densidad de carga: cuántos coulombs hay por unidad de volumen. Una carga puntual es concentrada en un punto; es la fuente que pusiste a mano en el laboratorio de Gauss.
es la densidad de corriente: carga en movimiento, amperios que cruzan por unidad de área. Es literalmente por la velocidad de las cargas, y la corriente total por una superficie es su integral de flujo —la misma de M3, ahora de carga que fluye.
Campo y materia: B/H, D/E
¿Por qué dos campos magnéticos? es el campo total; es el que ponen solo las corrientes libres, sin contar la respuesta del material. En el vacío son el mismo campo reescalado: . Lo mismo con y en lo eléctrico.
Esos y miden cuánto responde el material, y son exactamente los que aparecen en el leapfrog (, ): le dicen al simulador de qué está hecho el espacio. Un dieléctrico de antena () o una ferrita () cambian esos números. Para profundizar: Física III y Magnetostática.
Con esto, las leyes ya no tienen símbolos sueltos: y son los campos, y las fuentes, y el material. Vamos a ellas.
Las cuatro leyes de un vistazo
En su forma diferencial —la que usaremos casi siempre— las cuatro ecuaciones son solo el operador ∇ actuando sobre y : dos divergencias (¿brotan?) y dos rotacionales (¿giran?).
Gauss eléctrico
La divergencia de es la carga: las cargas son las fuentes del campo eléctrico.
Gauss magnético
La divergencia de es cero: no existen monopolos, las líneas magnéticas no nacen ni mueren.
Faraday
Un que cambia en el tiempo enrolla un a su alrededor (rotacional).
Ampère-Maxwell
Una corriente —o un que cambia— enrolla un a su alrededor.
Fíjate en la simetría: div, div, rot, rot. Los dos rotacionales son los que se acoplan y, como veremos, producen la onda.
Gauss: las fuentes del campo
La ley de Gauss eléctrica dice que el flujo de a través de una superficie cerrada mide la carga encerrada. Es, palabra por palabra, el teorema de la divergencia que verificaste arrastrando una caja:
Forma integral (el flujo)
Forma diferencial (la fuente local)
Pasar de una a la otra es el teorema de la divergencia: el flujo por el borde igual a la integral de la divergencia dentro. Aquella cajita del post anterior, cuyo «flujo / área» convergía a , era ya la ley de Gauss esperando una carga. Ponle cargas y compruébalo: arrastra las cargas + y −, mueve y agranda la superficie gaussiana, y mira cómo el flujo medido por su borde sigue exactamente a la carga que encierra —sin importar la forma ni el tamaño:
El flujo cuenta la carga encerrada
Dentro de la superficie hay 2 cargas (suma ). El flujo medido por el borde lo iguala — siempre, en unidades del simulador con .
Arrastra y redimensiona la superficie violeta: mientras no cruces una carga, el flujo no cambia aunque cambie la forma o el tamaño — solo importa qué encierra. Deforma un dipolo dentro: el flujo se anula (lo que sale de la + entra a la −). Es la versión integral de : cada carga es una fuente (el disco rojo del laboratorio de divergencia), y sumar las fuentes encerradas = el flujo por el borde — el mismo teorema de la divergencia que enlosaste en el post anterior.
La lección de fondo: el flujo no ve la geometría de la superficie, solo cuánta fuente atrapa. Si encierras un dipolo completo el flujo se anula, porque lo que brota de la carga positiva entra en la negativa —es integrada sobre la región. Para el campo magnético esa misma cuenta da siempre cero:
—el flujo neto por cualquier superficie cerrada es nulo, porque no existen cargas magnéticas de donde broten las líneas. En el laboratorio de arriba sería como no poder colocar nunca una carga aislada: todo lo que entra, sale. Las líneas de no tienen principio ni fin, siempre se cierran sobre sí mismas.
Faraday y Ampère: el acople que crea la onda
Las dos leyes interesantes son las de rotacional, porque cada una pone a un campo a depender del cambio temporal del otro. La de Faraday ya la enunciamos: un campo magnético variable induce un campo eléctrico que lo rodea.
Faraday — integral
La circulación de por una espira = menos la tasa de cambio del flujo magnético que atraviesa.
Faraday — diferencial
Mismo enunciado, ahora local: el rotacional de en un punto = menos la derivada temporal de ahí.
La de Ampère-Maxwell es la recíproca, con el aporte genial de Maxwell: además de la corriente real , un campo eléctrico que cambia en el tiempo también enrolla un campo magnético. Ese término es la corriente de desplazamiento:
Ampère-Maxwell — integral
Ampère-Maxwell — diferencial
Sin ese término de Maxwell las ecuaciones serían inconsistentes y no existiría la luz. Con él, Faraday y Ampère quedan entrelazadas: un cambiante crea , que al cambiar crea , que al cambiar crea … y eso, soltado en el espacio, se propaga.
De Maxwell a la ecuación de onda
Tomemos el rotacional de Faraday y metamos dentro a Ampère (en el vacío, sin cargas ni corrientes). Usando la identidad vectorial y que en el vacío, las dos ecuaciones acopladas colapsan en una sola:
Es la ecuación de onda: la misma que rige una cuerda o el sonido, pero para (y otra idéntica para ). Su velocidad sale escrita en las constantes del vacío: . Al calcularla, Maxwell obtuvo m/s —la velocidad de la luz— y dedujo que la luz es una onda electromagnética. Toda la radio, la óptica y las antenas viven en esa igualdad.
Ondas planas: E ⟂ B ⟂ k
La solución más simple de la ecuación de onda es la onda plana: y oscilan en fase, perpendiculares entre sí y a la dirección de avance .
Manipúlala en 3D. El campo eléctrico (rojo) oscila en un plano, el magnético (azul) en el plano perpendicular, y toda la estructura avanza en k (verde). Sube la frecuencia y verás la onda comprimirse sin cambiar su velocidad; cambia a polarización circular y el vector girará formando una hélice.
Sube la frecuencia y mira: la onda se comprime (la longitud de onda baja), pero la velocidad no cambia — siempre . E y B oscilan en fase, perpendiculares entre sí y a la dirección de avance k. En polarización circular, el vector gira describiendo una hélice en lugar de un plano.
El cociente E/B es una constante del vacío
En la onda, las amplitudes de los dos campos no son independientes: su razón es la impedancia del vacío, fija como .
Esos son los que una antena debe «acoplar» para entregar su energía al espacio sin reflejarla — el problema central del diseño de antenas.
Puente a antenas: las dos caras discretas
Aquí se cierra el círculo de la serie. Toma las dos leyes de rotacional —Faraday y Ampère— y reemplaza cada derivada temporal por una diferencia finita, y cada por su versión discreta sobre la malla. Lo que obtienes es un par de actualizaciones que se alternan en el tiempo — el leapfrog:
Faraday discretizada → actualiza H
Ampère discretizada → actualiza E
Primero avanza medio paso usando el rotacional de ; luego avanza medio paso usando el rotacional de ; y así, brincando uno sobre otro, la onda se propaga sola por la malla. Ese se calcula exactamente como la sonda del post anterior estimaba : un cociente incremental entre celdas vecinas. Nada nuevo bajo el sol — solo Maxwell discretizado en el tiempo.
Ese es el corazón del simulador FDTD de antenas. Si reconociste cada término de estas dos líneas, ya entiendes por qué una antena radia: es la onda plana que acabas de manipular, generada por una fuente y soltada al espacio, resuelta paso a paso en la GPU.





